| ºC

Las formas de acción política en la protesta social

Escrito por Andrés Carrero , 09 de Diciembre de 2019. Guardado en Opinión

Después de unas jornadas de protesta y seguimiento a las manifestaciones populares llevadas a cabo por activistas de distintas corrientes, es posible detectar varias características y patrones de comportamiento que, de suma, nos sirve para intentar comprender el alcance de las reclamaciones y las posibilidades de transformación de las estructuras sociales. 

De igual manera, y pretendiendo ser consecuente con aquellos que se han opuesto a las expresiones populares de inconformidad, vale la pena preguntarnos por las estrategias de acción política desplegadas durante las marchas e incluso, cuestionar las formas de lucha utilizadas en las calles; esto con el objeto de ver si es tan cierto o no que las minorías que marchan representan a las mayorías, como también, si las expresiones de violencia de género o en menoscabo de la infraestructura y el “patrimonio” tienen sentido e incluso, facilitan la construcción de nuevos órdenes sociales. Pues bien, aunque no lo creamos, las protestas que vivimos no son las más violentas de la historia; solo que no tenemos el recuerdo de las pasadas porque, o no participamos, o en su defecto, no nos enteramos. Es importante recordar que hace menos de treinta años, la información no llegaba con tanta velocidad impidiéndonos conocer de primera mano los sucesos cotidianos del conflicto; sin embargo, si pudiéramos viajar en el tiempo y ubicarnos en alguna experiencia de protesta social veríamos las abismales diferencias, por ejemplo, la masacre de Tlatelolco en México (1968) dejó alrededor de 168 muertos, el paro de 1977 dejó un saldo de 19 muertos en Bogotá, y la masacre de Tiananmen en Pekín (1989) dejó alrededor de 10.000 muertos (1). 

Si vamos un poco más atrás, encontramos que el siglo XIX fue convulsivo y la protesta era reprimida a sangre y fuego, con respuestas similares por los participantes quienes, en muchos casos, conformaban grupos de bandoleros armados para dedicarse al saqueo y la violencia exacerbada con el alcohol y por qué no, consumo de otras sustancias psicoactivas (¿Qué psicoactivos consumían los abuelos? esta podría ser una pregunta informal para una investigación). Ahora bien, ¿Las expresiones de violencia estatal y popular, tuvieron algún efecto en la estructura? Siendo consecuentes con los historiadores liberales y conservadores, ambos podrían decirnos que sí y que no; para la muestra, un botón: Edmund Burke en sus “reflexiones sobre la revolución francesa” dice que en Francia triunfó la demagogia y despotismo sobre el Contrato Social; tesis contraria a la liberal que ensalza las acciones de 1789. 

Así las cosas, las protestas de hoy son un remanso de paz si las comparamos estadísticamente con las acontecidas unas décadas atrás. De todas maneras, aún no sabemos si las acciones políticas violentas tienen el alcance esperado, es decir, si violentar la infraestructura, bloquear vías y atentar contra el patrimonio de las ciudades sí ejerce presión en el Estado y despeja el camino para la transformación del orden social; Burke dijo que no. Por otra parte, tampoco hemos hecho una medición objetiva de los efectos que tienen estas acciones frente a las otras que se están desplegando durante el pulso entre gobierno y opositores; tengamos presente que la marcha por sí misma no tiene más alcance que el alboroto juvenil, por lo que requiere de otras estrategias de lucha que se están desplegando al mismo tiempo, pero no son cubiertas por los medios de comunicación porque lastimosamente para el rating, no venden.

Ahora bien, más allá de la acción política violenta, que como vemos, hoy es moderada en comparación con las pasadas experiencias, valdría la pena preguntarnos por qué seguimos recurriendo a estas estrategias y atentamos contra la infraestructura, el patrimonio e incluso, como pasó en México, contra la integridad física del otro, que para este caso es el género masculino. Por ello, formularnos preguntas al respecto nos exige también entender la manera como se ha configurado la historia social de nuestras relaciones de género, cultura y política. 

Sin pretender defender a las mujeres que atacan a hombres en la calle porque podría ser yo quien está siendo vulnerado por una turba de féminas, el asunto central es que su acción no es más que el resultado de una socialización violenta en la que las cifras superan con creces los casos contra hombres. Por otra parte, creo que si somos formados desde la infancia bajo los principios de la empatía y el respeto, nunca agrediríamos a otra persona física, verbal y simbólicamente, sin importar su género, a menos que se trate de una situación de sobrevivencia. Esto es prueba irrefutable de que le patriarcado debe desmontarse, pues es tan limitado que nos enseñó, incluso, a usar la violencia cuando la retórica no es suficiente. 

En cuanto al patrimonio, llama la atención que este sea objeto de destrucción y por ello mismo valdría la pena preguntarnos si esa violencia desplegada contra un monumento, un vehículo o una vitrina también se llevaría a cabo en nuestras casas. Es posible, entonces, que la respuesta se halle en la relación que construimos con las cosas, que no necesariamente es material sino simbólica; de allí que, al no identificarnos con el monumento, el vehículo o la vitrina, no nos afecte su destrucción. ¿Acaso lo que llamamos patrimonio lo es?, ¿Acaso nos sentimos identificados con los héroes nacionales, masculinos, blancos, heterosexuales en su mayoría?, ¿Acaso el espacio público como lo conocemos es lo que queremos tener?, ¿Acaso el valor de las cosas representa lo mismo para todos? Estas preguntas deben ser respondidas por fuera de la entelequia jurídica, de lo contrario, no podemos construir ciudad inclusiva y tampoco podremos garantizar que no se vandalice el “patrimonio”.

1.  Un documento desclasificado eleva hasta 10.000 los muertos en la matanza de la plaza de Tiananmen

¿Te Gusto Este Artículo? Compartelo ahora!

Whatsapp Whatsapp

Etiquetas


¿Quieres leer un poco más?

Comentarios de los usuarios

Deja tu comentario:

Publicidad

TE PUEDE INTERESAR

Representante Vallejo informar no es calumniar y los documentos de la fundación no cuadran

Al representante Vallejo se le han tornado recurrentes las ...

19 de Enero de 2020 LEER MÁS

José Villada alcalde de la Virginia comprometido con la educación

El nuevo alcalde de los virginiados José Villada Marín se...

19 de Enero de 2020 LEER MÁS

¿Y si les quedara poco tiempo?

Tengo una vida normal, nada extraordinaria, salvo, que vivo...

18 de Enero de 2020 LEER MÁS